| Christopher
Paolini amante de la fantasía y de la ciencia ficción, comenzó a escribir Eragon cuando se graduó en el instituto a los 15 años. Ahora, con 19 años, vive con su familia en Paradise Valley, Montana (EE.UU) donde trabaja en Eldest, el segundo libro de la trilogía "El Legado".
La escritura
Escribir es el corazón y el alam de mi ser. Es el significado por el cual mis historias cobran vida. No existe nada como poner letras en un papel sabiendo que la suma de estas crearán emociones y reacciones en el lector. Siempre estoy en la búsqueda de la belleza lírica de la escritura de Tolkien.
Eragon es el primer libro de lam trílogia "El Legado". Comence a escribirlo a los 15 años, despues de varios fracasos con otras historias. Ha sido una increíble experiencia de aprendizaje, no solo en la escritura.
La mejor lección que me ha dejado fue que la escritura limpia es el resultado directo del pensamiento claro. Sin una no se tiene la otra.
Eragon es una historia clásica de heroes, con acción trepidante, villanos peligrosos y escenarios fantásticos. Hay dragones y elfos, peleas con espadas y revelaciones inesperadas, y por supuesto una bella donzella que es muy capaz de cuidar de sí misma.
Dentro del libro se encuentra un mundo entero, Alagaësia, te encariñaras con Tronjheim, la ciudad-montaña, o tal vez el misterioso bosque Du Walden Varden. De cualquier modo, hay suficientes maravillas incluso para los lectores de fantasía más exigentes.
Eragon es la culminación de muchos años de intenso trabajo. Cuando me gradué del Instituto, yo quería escribir una historia pura de heroes, por eso de inmediato basé una trilogía con todas mis ideas.
Para mi, el tiempo que inviertes planificando y estructurando una novela, es más importante que cuando la escribes. Si tu tienes una buena historia, es imposible que un buen libro pueda salir por si solo de las ideas que existen en tu mente. Redactar Eragon fue mucho más sencillo, cuando las ideas las tuve muy claras.
La tortura real vino en el momento de editar el libro, descubrí que la edición es otro mundo para alguién muy rudo, dejando a fuera parte de tu trabajo con una sonrisa, diciendote que así tu libro quedará mucho mejor. Y así fué...
Siempre he estado fascinado con las fuentes más modernas de la fantasía teutanca y escandinava. Estos han creado una confrontación con los escritores devotos a los mitos de las Islas Británicas. Por esto, he utilizado los dialectos antiguos como bases del lenguaje para Eragon, así como para muchos lugares. Todas las palabras utilizadas en Dwarf y Urgal son invención mías.
Solo espero que Eragon les deje con el mismo sentido de maravilla que yo tuve al escribirla. Creo en la magia, la magia de las historias que te dejan maravillado y te dan revelaciones. Muchos sentimientos pueden venir de las cosas más pequeñas; o al final de una historia épica donde emociones llegan a ti, alejando al mundano mundo por un momento. Espero que tu encuentres algo en Eragon, algo al otro lado del espejo.
¡Disfruta el viaje!
|